jueves 10 de abril de 2008

1ERO EL PINCHARRATAS

Encuesta mundial: VOTE-YOUR-TEAM
Y finalmente terminó la encuesta de www.voteyourteam.com
En la República Argentina Estudiantes de la Plata ganó la encuesta con 37.056 votos, escoltados por Ra-sin-club 26.359 y Club Atlético Sin Libertadores de América 21.562. En la votación mundial se ubicó en el 37º lugar y en Sudamérica en el 18º.
Una vez más queda demostrado quien es el Grande de la Ciudad.

lunes 10 de marzo de 2008

10.000 PINCHARRATAS CRUZARON EL CHARCO

INVASION PINCHARRATAS EN MONTEVIDEO

LA MISTICA SIGUE INTACTA. CON UN JUGADOR MENOS EN EL 1ER TIEMPO Y PERDIENDO 1 A 0, EL PINCHA LO DIO VUELTA Y GANO 2 A 1 CON GOLES DE LA BRUJA VERON Y ENZO PEREZ.
Con 10.000 hinchas
Estudiantes, una pasión que no sufrió los cortes MONTEVIDEO.- No les fue fácil a los hinchas de Estudiantes llegar hasta el estadio Centenario, pero nada pudo detenerlos. Ni los cortes de ruta ni la distancia ni el temporal.
Unos 10.000 simpatizantes del conjunto platense alentaron de principio a fin en Uruguay. Algunos llegaron vía ferry. Otros lo hicieron por aire. Sólo los más sacrificados se trasladaron por tierra.

Tal como lo había recomendado la Asamblea de Gualeguaychú, que mantiene cortado el pase a Fray Bentos por el conflicto con Uruguay por la instalación de la papelera Botnia, la caravana de Estudiantes utilizó el puente General Artigas, que une Colón con Paysandú, a unos 150 kilómetros de Gualeguaychú. La ilusión impulsó cada paso y se apoderó de la alegría en el estadio Centenario tras una victoria para el recuerdo.


CON EL ALIENTO DE ESA HINCHADA DAN GANAS DE JUGAR DE VISITANTE



Diario "El Pais" de Montevideo, 6 de marzo de 2008

Poblaron la tribuna Colombes, invadieron la América y festejaron por 18 como si fuera La Plata.Es un tanto difícil elegir el aspecto que hizo más local a Estudiantes, pero lo concreto es que estuvo como en La Plata.

Ingresar al estadio Centenario y observar a la parcialidad de los pincharratas en la tribuna Colombes fue asombroso. Un sinnúmero de banderas rojas y blancas tiñeron el estadio entero y hubo cantos durante todo el partido como si la intensa lluvia no existiera.
Cuando los jugadores ingresaron a la cancha el recibimiento superó todo lo esperado. Cientos de fuegos artificiales, bengalas, mucho humo rojo y el olor a pólvora invadieron la cancha y el escaso segmento de la Olímpica que albergaba a la parcialidad de Danubio dejó de verse desde la América. Pero no todos eran argentinos. Entre camisetas del "Pincha" había muchas amarillas y negras, y no es casual.

Las hinchadas de Peñarol y Estudiantes se dicen "amigas" hace mucho tiempo y eso quedó más que demostrado con una de las canciones que cantaron toda la noche: "Hay que saltar, hay que saltar, el que no salta es del ´Lobo´ y Nacional", dijo la tribuna a una sola voz.Uno de los presentes en la tribuna comentó: "Si cerrás los ojos y escuchas, es como que estuvieras en un partido de Peñarol porque son las mismas canciones".

Es que los miles de seguidores del equipo de Sensini y la "Brujita" Verón realmente se sintieron locales en todo momento. Aunque iban perdiendo por 1-0 y la gente de Danubio -a la que hay que reconocerle el esfuerzo por la cantidad de público que asistió teniendo en cuenta las condiciones climáticas-, no cesaba de alentar a los suyos, los platenses se hicieron sentir y mucho.Por momentos, dejaron sin efecto los silbidos de los danubianos, al grito de "Es-tu-diantes, Es-tu-diantes" y hasta se dieron el lujo de festejar por 18 de Julio como si estuvieran en La Plata.

Sí. Es que al regresar del estadio, por la principal avenida capitalina, una decena de pequeñas "barras" de hinchas vestidos de rojo y blanco iban coreando y cantando.Es más, en el cruce de 18 y Gaboto la calle estaba cortada porque un grupo de argentinos sostenía una gran bandera de lado a lado y la agitaba sin dejar de cantar. Así es más fácil.
Con una hinchada como esa conviene más jugar de visitante que tener la presión de ganar de local. Al final, por si quedaba alguna duda de la sociedad con el manya, la hinchada de Danubio la disipó cuando cantó: "Porom, pom pom, porom, pom, pom, esa es la hinchada de Peñarol", sabiendo que había muchos carboneros en la Colombes.

Diario el Pais Montevideo


No quedan dudas que los argentinos viven el fútbol de una manera distinta. Diferente a la de los uruguayos, a la de los europeos y al la del mundo entero. Esa pasión desenfrenada es la que hace que los turistas paguen por estar en la barra brava de los equipos, porque nada ni nadie se asemeja a ver tal espectáculo en vivo y en directo.

Faltaban dos horas para el comienzo del partido ante Danubio y en la Tribuna Colombes no quedaba ni un solo lugar disponible para colgar una bandera. Los cientos de hinchas de Estudiantes de La Plata que habían llegado al Centenario, habían teñido la popular de rojo y blanco, mientras sus tibios gritos comenzaban a hacerse sentir. Los ómnibus llegaban de a poco al estacionamiento situado frente a la América y permanentemente se escuchaba: "ahora llegan más".

Los pincharratas colmaron por la tarde el centro de Montevideo, donde por un par de horas la calle 18 de Julio se trasformó en la 9 de Julio y la Plaza Independencia en el Obelisco. A poco menos de 90 minutos para el comienzo del partido, los planteles se encontraban ya dentro del vestuario y la diferencia entre las parcialidades era abismal, como era de prever.

Los jugadores argentinos, poco simpáticos, evitaron en su mayoría tener contacto con la prensa, tanto en su arribo a Montevideo como en su llegada al Centenario. Mientras cada vez faltaba menos para dar el puntapié inicial, más cantaban los argentinos en la tribuna. El grito de "Estudiaaaaantes, Estudiaaaaantes", retumbaba en el monumento histórico al fútbol mundial.

En medio de la locura argentina, podían apreciarse banderas y camisetas de Peñarol, hinchadas "amigas" que compartieron hasta un asado juntos. "Hay que saltar, hay que saltar... el que no salta es del Lobo y Nacional" coreaban en la previa. "El 7-0 no se olvida nunca más" era la bandera que se ubicaba en lo más alto de la Colombes, haciendo referencia al histórico clásico en el que vencieron a Gimnasia y Esgrima de La Plata. Gorros, banderas, camisetas, paraguas, sombrillas y bombos vistieron la Colombes haciendo olvidar a cualquiera la lluvia.

A la hora 20: 25 Estudiantes salió a la cancha. La popular parecía partirse en 1.000 pedazos. Fuegos artificiales, bombas de estruendo y papelitos volaron al cielo para recibir a 11 de los protagonistas, mientras que el humo blanco y rojo y el olor a pólvora invadieron el Centenario a segundos del comienzo del partido. Los 22 jugadores estaban prontos para el arranque. "Olé, olé, olé, olé... Brujaaa... Brujaaa....", cantaron los leones. Juan Sebastián Verón levantó sus manos al cielo y en medio de la ovación saludó desde la mitad de la cancha a la Colombes, sonriendo por primera vez.

Desde el primer minuto hasta el último alentaron sin parar, dejando de lado el resultado o el rendimiento del equipo. La misma ovación se reiteró, como al principio, al final del partido cuando gracias al exquisito pase de Verón, Enzo Pérez consiguió el tanto de la victoria. Las gargantas parecían romperse. Los gritos del gol con sabor a victoria dejaron a más de uno sin voz. La Colombes desenfrenada le agradecía a sus jugadores la entrega y potenciaba aún más la comunión existente con Verón, quien volvió a sonreír al final.

No es fácil entenderlo y hay que verlo para creerlo. "No es normal", comentaban algunos y otros los catalogaban como "raros", por no parar de alentar cuando su equipo estaba perdiendo y en desventaja numérica.

La pasión, la locura, la entrega y la "enfermedad" por el equipo es la que los lleva, muchas veces, a cometer actos extremos que lejos están de lo lindo del fútbol y del aliento incondicional que muestran desde la tribuna. Son, simplemente distintos.

Patricia Cambón, de la redacción de Observa (diario uruguayo)


jueves 14 de febrero de 2008

25 AÑOS y UN TRAPO

PINCHA CORAZON
Campeón 67-68-69-70
Hace 25 años: enamorados del Metropolitano

Lluviosa noche del lunes 14 de febrero de 1983 y en el cielo de Córdoba, en el Chateau Carreras, unos 15 mil locos por la albirroja estallaron con el campeón del Metropolitano. Dos puntos abajo venía Independiente, y en la última fecha jugó en la misma provincia. Los de Bilardo vencieron a Talleres 2-0 y le dieron al club el segundo título en AFA
Una bandera, el sagrado trapo, es el recuerdo que en lo alto de la popular de 55 acompañó varias campañas. Es hoy que se divisa en recuerdos el dibujo de un leoncito tirando el taquito y dos palabras que no podían ser más exactas: Pincha Corazón, título inventado desde la resaca barrial y con un renglón arriba con letra pequeña que de la cabecera de enfrente jamás podría entenderse: Año del Centenario de La Plata. El 14 de febrero de 1983, la pelota se llevó gente, portátiles, rollitos de papel, nervios e ilusiones a una sola ciudad de la provincia de Córdoba. Los líricos de Independiente, desde Avellaneda, salieron a buscar a Racing (en cancha de Instituto cordobés). Los pragmáticos de Estudiantes, desde La Plata viajaron por Talleres (al estadio del Mundial ‘78). Diablos y Albirrojos durante el torneo empataron sus dos partidos (0-0 y 1-1), y a la última fecha llegaron con dos puntos adelante los de Bilardo. Entre los grandes, había uno que no convirtió goles esa sudorosa jornada, no sacaba los taponazos de Trama, no saltaba a cabecear como Brown, no picaba a lo Gottardi, no llevaba la cinta ni ponía el cuerpo como Russo. No es fácil aún describirlo en sus filigranas. Parece seguir moviéndose fantasmalmente, para jugar el juego que más le gusta con la camiseta 10, con la frente ancha donde cabían las jugadas arquitectónicas más bellas que se han visto o yendo al piso con la casaca salida del pantalón... Sabella. ¡Ma que Bochini!

viernes 14 de diciembre de 2007

ME QUEDO! SOY HINCHA DE ESTUDIANTES

"Me quedo por la gente y mis compañeros"


Llegó el día: la Bruja confirmó que no se irá a EE.UU. El pedido del plantel, las reacciones loquísimas de los hinchas, su dolor con Simeone, la venia a Sensini y un mensaje directo: "La diferencia es que yo soy hincha de Estudiantes".

Hubo hinchas de Estudiantes que lo vieron en la calle y le pidieron de rodillas que se quedara. A Verón lo incomodó.

Por eso en los últimos días salió poco de su piso en La Plata, evitó las palabras públicas. Su celular sonaba y él no lo respondía. Sabía que era difícil blanquear que tenía pasajes a Washington para el lunes 17 a las diez de la noche.

Que había una casa en vista en las afueras de la ciudad y un colegio elegido para sus hijos. O que el miércoles de la semana pasada había ido a renovar la visa para entrar a Estados Unidos y lo vieron dos hinchas que divulgaron el trámite.

Le costó decidirse. Recién ayer al mediodía lo definió, aunque el click sonó el viernes en el partido con Olimpo.

Un amigo suyo vio el partido desde el campo de juego porque presumía que se despedía. Pero la Bruja, dice, no podía irse justo antes de la Copa.

—¿Los pasajes a Estados Unidos van al fuego para el asado de festejo?

—Esa plata ahora me la voy a gastar en Cariló, ja. Me quedo en Estudiantes.

—¿Por qué?

—Me quedo por la gente y por mis compañeros. La verdad es que el viernes la pasé mal: no podía despedirme. El pedido de los muchachos para que me quedara fue muy importante. Y el trato de los hinchas: no podía fallarle a tanto cariño.

Es imposible no emocionarte cuando sos hincha. Esa misma noche, en mi casa, mi gente me decía "en tu lugar, yo no me iría".

Era mucha plata, sí, quizás a un chico le aconsejaría otra cosa. Pero en una situación como la mía lo mejor es vivir las cosas que te dan satisfacción.

—¿Los jugadores te encararon y te lo pidieron?

—Se hablaba al pasar. Hasta que se decidieron, fueron a la pieza y entre mates me dijeron algo determinante. No fue un "dale, quedate".

Me dieron una razón: "Luchamos un año para jugar la Copa y tenemos que seguir juntos". Yo sé bien que es un torneo importante para la historia del club.

—¿Que se fuera el Cholo fue una presión extra?

—No. Yo hablaba con Simeone, estaba en contacto. Pero la diferencia es que yo soy hincha de Estudiantes... Por eso no me presionó esa situación. Sí saber que para el grupo es bueno que me quede, porque hay chicos que ven en mí un referente.

Hubiera sido un golpe duro más allá del técnico. Y hablando de eso, su crecimiento lo puede llevar a tomar decisiones. Que a los 20 años te llame River o Boca te hace pensar... Pero no quiero desmenuzar su salida. El es una persona grande.

—¿Te quedaste molesto? Se te escucha distante.

—Puede ser... Me dolió que se fuera Simeone. Aunque no puedo decir si estuvo bien o mal. El futuro es el que dará su veredicto.

No sé, cuando se despidió en el vestuario no dio demasiadas explicaciones. El club puede haber cometido errores, pero siempre se ha brindado con todo.

—¿Es cierto que te pidió que lo ayudaras con los refuerzos y le dijiste no?

—No, no me pidió. Porque con él terminé bien. La relación fue buena, es más, diría que fue como nunca.

Y los refuerzos en todos lados los traen los dirigentes. Puedo opinar qué se necesita, sobre la calidad de un jugador, pero por respeto a mis compañeros no puedo meterme en el mercado.

—Vos también querés refuerzos para pelear por la Copa Libertadores.

—El club hará un esfuerzo. Pero tenemos buen plantel, sólo que necesitamos gente de experiencia. En la Copa se necesita de los grandes. Después, no es fácil, pero con la experiencia tenés más margen. Y tampoco es que la vamos a ganar porque me quedé yo.

—¿Qué te dijo Abadie cuando le avisaste?

—Creo que se puso contento, ja. Aunque no sé si se sorprendió, porque de mi boca nunca salió un "me voy". Se habló de que estaba peleado con Simeone, que quería figuras, que me importaba ser presidente... Yo sólo quería tomarme tiempo para pensar y después no quedar preso de mis palabras.Verón, si se puede medir por la intensidad de cada sílaba, se escucha exultante. Como si los 10.000.000 de dólares que le ofrecía el DC United (más ser socio por otros diez) lo obligaban a pensar una salida que no deseaba. Aunque él niega que tuviera una casa allá y sólo asume, después de mucho insistir, que la semana pasada fue a renovar la visa.

"La tengo desde hace mucho, pero fui de nuevo porque quiero llevar los chicos a Disney", gambetea con una sonrisa que lo delata. La Brujita estaba en un 90% en Estados Unidos después de una negociación que llevó cuatro meses y murió recién ayer. Al mediodía lo cerró con su mujer, Florencia.

Y a las 19.48 le avisó a Abadie que el capitán no se bajaba de este barco. "Yo volví a Estudiantes resignando cosas porque quería sentirme cómodo. Y como no estaba bien ahora pensé en irme.

Era un sentimiento difícil porque es pesada la convivencia con una persona del club", tira la bomba casi de la nada...

—¿La convivencia con Alegre? El vice es una persona fuerte en la política del club.

—Con una persona del club. A él lo nombrás vos. Si esta persona se acomoda a Estudiantes, todo bien. Si no, más adelante tomaré una medida.

—¿Antes vas a jugar con Sensini como nuevo entrenador?

—Me encantaría. Pero es una opinión de amigo. Néstor es una de las personas más queridas del fútbol. No hay un jugador o ex que te hable mal de él. Estuvo 15 ó 16 años en Europa, jugó Mundiales... En algún punto es un perfil parecido al Cholo cuando llegó a Estudiantes. Dejó hace poco, con lo cual se puede relacionar bien con el grupo. Y los jugadores saben muy bien quién era. Ahora dirá el club. Yo no estuve ayer con él como se dijo ni fui una fuente de consulta.

—Así que Beckham ahora deberá buscar otra contrafigura en EE.UU.

—Sí, tendrá que ser así. Yo estoy tranquilo porque siento que no le fallé a la gente que sigue con el equipo. A los hinchas de Estudiantes. A veces por querer ganar más plata uno se olvida de valorar las cosas más sencillas de la vida.

¡Voy a jugar la Copa en el Pincha!

martes 11 de diciembre de 2007

EL MALEFICIO DEL EX-DT PINCHARRATA TRAIDOR

"Me encanta el desafío", se entusiasmó el técnico más joven de Primera a sólo 58 horas de haber renunciado a Estudiantes, un plazo prudencial dentro del inventario de formas que deben manejarse en el protocolo riverplatense.
... la fascinación por la riqueza ofensiva del equipo con la salvedad de que se precisa un nueve de área (Abreu, Suazo y Cavenaghi se colaron como posibles refuerzos), sobre todo si se prescinde de Falcao. Simeone también mostró su debilidad por Andújar, Seba Domínguez, Angeleri y el Malevo Ferreyra, dentro de un amplio menú que combinó gustos personales con posibles incorporaciones, y su sorpresa por los resultados que obtuvo River en relación a su potencial.
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Cholo sos un traidor! lo tenías todo arreglado para ir a RIVER (club en decadencia y sin códigos) y pediste imposibles refuerzos, tirando la pelota a la CD de Estudiantes de la Plata.
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Lo mejor de todo fue cuando el estadio te coreó "...que de la mano de simeone todos la vuelta vamos a dar!" y a vos se te retorcÍan las tripas, porque el inconsciente te estaba matando por la traición a toda esa gente que te aplaudía y coreaba cholo cholo ..
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Encima nos queres chorear a M. ANDUJAR , MAMBRU ANGELERI Y FLACO ALAYES.
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Lamentablemente traicionaste al Club Estudiantes de la Plata, que te recibió cuando en el club de tus amores, RA SIN CLUB te rajaron como a un perro.. y entonces no podrás escapar al "MALEFICIO DEL EX-TECNICO PINCHARRATA TRAIDOR"

¿que opinás?


martes 20 de noviembre de 2007

A VOTAR

TOP FIVE

Hacemos referencia a la página www.voteyourteam.com donde se vota en todo el mundo el club del cual sos hincha. Hasta el momento, en Argentina, lideran "LOS PINCHARRATAS" con 28.764 votos. secundado por "LOS CUERVOS" con 20.390 y en 3er lugar se encuentra "LA ACADEMIA" con 13.815.-

Luego se presenta una batalla de votos para ocupar el 4to. lugar entre "LOS CELESTES", "LA LEPRA" y "LOS CANALLAS".

Veremos como finaliza ésta propuesta, pero queda bien claro, que cuando la Brujita Verón dice que somos el 3er. club del país, sabe muy bien de que está hablando!

A votar !!!

http://www.voteyourteam.com/South-America/Argentina/Estudiantes.aspx

miércoles 17 de octubre de 2007

"ESTUDIANTES CAMPEON DEL MUNDO"

La gran epopeya: campeón del mundo

El 16 de octubre de 1968, Estudiantes concretó su mayor hazaña: aquel equipo ideado por Osvaldo Zubeldía igualaba 1-1 con Manchester United, en Old Trafford, y conquistaba la Copa Intercontinental por segunda vez para nuestro país.


Faltaban unos pocos minutos para las 20 de aquel miércoles, en La Plata paralizada y tensa. El grito, nacido en las gargantas de Muñoz, Fioravanti y tantos otros desde Manchester y propalado por cientos de miles de radios portátiles, la sacudió.


También al país. "¡Gooollll de Estudiantes!...¡Gooolll argentino!...". El cabezazo de Verón, perfecto desenlace para el centro preciso de Madero, hacía enmudecer a los 65.000 ingleses que abrumaban de hostilidad a ese equipo corajudo, astuto y decidido. Otros 500, esparcidos en el intimidante Old Trafford y bajo una lluvia que no hacía otra cosa que cargar de emoción al cuadro, peleaban por contener el grito ante la mirada amenazante de sus vecinos de tribuna. ¡Estudiantes!, resonaba en esos corazones, sabedores de que sus colores empezaban a escribir la página más gloriosa.

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* * * En esos días, los diarios hablaban del reclamo del canciller Nicanor Costa Méndez ante la Asamblea General de las Naciones Unidas por la soberanía nacional sobre las islas Malvinas. De que la Apolo VII promediaba la misión que preparó el posterior viaje a la luna, superados los problemas de un molesto catarro de sus tres astronautas. De que el papa Paulo VI deploraba "la desobediencia que se instaló en la Iglesia Católica y en el mundo". De que los primeros ministros de la Unión Soviética y Checoslovaquia firmaban un acuerdo que legitimaba la permanencia en Praga de tropas del Pacto de Varsovia, y de que en México seguían adelante los XVI Juegos Olímpicos.


Ajeno al murmullo de esa época tan singular, en Manchester esperaba un partido de fútbol que algunos tildaban de guerra. En rigor, la segunda batalla de una serie que había arrancado tres semanas antes, en Buenos Aires: Estudiantes 1-Manchester United 0, contienda con menos fútbol que pierna fuerte, fragor, lucha, músculo, definida austeramente con un gol de Marcos Conigliaro.


Postergado en el terreno de selecciones, por entonces el fútbol argentino se asomaba a la mesa internacional con los logros de sus equipos: Independiente y Racing en América, la Academia en el Mundo. El encargado de ratificar esa prosapia incipiente era Estudiantes, pero con una identidad propia y bien distinta de la de su entorno. Llovía en Manchester la noche del miércoles 16 de octubre de 1968. Y hacía frío.


En esa multitud bañada de un fervor intimidante ya habían hecho lo suyo las imágenes que durante los días previos emitió la TV inglesa con los perros policiales, los carros de asalto y los alambres de púa en Buenos Aires.


No hacía falta más para instalar la atmósfera de agresividad, desactivada en buena medida –al menos para el ánimo de los jugadores pincharratas– con una jugada genial de Osvaldo Zubeldía: mandar al equipo a reconocer el terreno una hora antes del partido.


Esa aparición indeseable para el público hizo brotar un insulto que atravesó la historia: "¡Animals!" No importa. El plan es irrenunciable: soportar los primeros 20 minutos, previsiblemente una tempestad de la ofensiva inglesa. Madero o Aguirre Suárez sobre Dennis Law. Pachamé, pegado a Kidd. Bilardo, con Crerand. Togneri, encima de Bobby Charlton.


Algo curioso: cuando el fútbol criollo había buscado establecer supremacía sobre el europeo lo había hecho con la fórmula del toque. Esta vez, los papeles se invertían: la supuesta exquisitez estaba del lado de Manchester; la marca y la concentración, patrimonio de Estudiantes. Pero esa suposición inicial tiene un quiebre rápido, crucial, feliz. Siete minutos; Verón escapa sobre la raya izquierda y Dunne lo traba con foul. Madero se encarga de ejecutar el tiro libre, con el pizarrón en la cabeza.


Lo recuerda la Bruja, hoy: "Fue una jugada preparada, de las que practicábamos siempre y que nos permitió hacer muchos goles. Madero tiraba el centro desde la izquierda, mis compañeros hacían cortina y yo entraba limpito desde atrás. Salió perfecta, y yo crucé de cabeza la pelota al segundo palo del arquero". Gol... ¡Gol! ¡Gol de Estudiantes! Un paraguas pendenciero y furioso castiga la cabeza de José María Muñoz, por la irreverencia del grito. Es 1 a 0, pero... en realidad, 2 a 0. El equipo se hace fuerte sobre la confianza de la ventaja y, tambien, sobre la ansiedad que carcome a los ingleses.

Ese instante fue la señal de llamada para que entraran los héroes en escena. Uno de ellos, Alberto Poletti. Habla el Flaco: "El ambiente se había hecho un poco hostil, es cierto, porque Manchester era un equipo importante, no quería perder. La cancha no tenía alambrado olímpico y nosotros no estábamos acostumbrados a eso. Pero en la gente existía un respeto al policía, así que el orden no se perdió". En lo que faltaba del primer tiempo, Estudiantes manejó las circunstancias con un aplomo envidiable. Pero el segundo fue otra cosa... Ahí ya se había acabado el fútbol. Basta de pensar en un ataque.

A ponerse codo a codo en el fondo y aguantar, rechazar, volver a aguantar y volver a rechazar... Son los 45 minutos más largos del mundo. Old Trafford es una caldera en ebullición. El "¡Animals!" vuelve una y otra vez. Estudiantes no se inmuta: Madero, excepcional, llega a todas. Pachamé las rechaza todas. Aguirre Suárez las cabecea todas. Y Poletti...


Ultimos estertores ingleses. A una escaramuza entre Medina y George Best la suceden manoseos y empujones. El árbitro yugoslavo Zecevic los expulsa a los dos, y marca tiro libre para Manchester.


En la ejecución, vacila la defensa platense y se filtra Morgan, que por fin vence a Poletti. Pero ya queda poco tiempo, muy poco... Y nada. El Flaco corre como un rayo hacia el medio. Bilardo salta, todos saltan.


Estudiantes, campeón del mundo. Por primera vez, un equipo extranjero se consagra en las Islas. "Triunfo del fútbol defensivo, pero también del esfuerzo, de la disciplina y la responsabilidad. Victoria de esa fe que no conoce fronteras cuando está respaldada con auténtica calidad", escribe en su crónica Enrique González Schía, el enviado de LA NACION. Consumada la victoria, la felicidad cubrió a La Plata.


Los festejos desbordaron la calle 7, en una fiesta a la que sólo le faltaba la presencia de los héroes de Manchester. La apoteosis ocurrió tres días después. Primero, el paso de los campeones por la Casa Rosada. Después, la vuelta triunfal a casa. Con el lugar ya asegurado en la historia.


Con mirada inglesa

Tras la conquista de Estudiantes, los diarios británicos reflejaron la noche de Old Trafford con un tono que mezcló la acusación y el reconocimiento.

Aquí, algunos de ellos:


The Sun: "El argentino Verón, apodado «La Bruja» por sus compañeros, hechizó a la defensa de Manchester, que se paralizó cuando señaló el gol de Estudiantes. Los ingleses no hallaron jamás el ritmo y no tuvieron las ideas necesarias para desbordar a la defensa argentina, que es una de las más eficaces del mundo. "Los argentinos se mostraron como un equipo hábil e inteligente, sobre todo en la retaguardia, impermeable como un submarino. United fue el perdedor por más de una razón. Sus jugadores deben ser lo suficientemente audaces para preguntarse esta mañana: ¿son ellos los animales, o nosotros? ¿o quizás ambos?".


Daily Mail (Brian James): "Al terminar otra noche de malevolencia en el deporte, los argentinos tuvieron el descaro de desfilar con el trofeo ante el gentío que aullaba. Son bienvenidos para recibirlo, bienvenidos para la posesión de un galardón logrado en un partido que la gente honrada se apresurará a olvidar. Pero si no admiro la ética del encuentro, no puedo evitar rendir tributo a la habilidad y el profesionalismo de Estudiantes. Fue el mejor equipo de los dos. ¡Qué vergüenza que semejante talento haya sido mancillado de esa manera!".


Daily Sketch (Tony Carter): "Estudiantes mereció toda la indignación que el público le manifestó, pero también debe ser objeto de grandes elogios por la operación defensiva casi infalible que puso en escena".


Un recuerdo Especial: Mangano La epopeya de Estudiantes en 1968 tuvo un artífice que sus protagonistas valoran, hasta hoy, como fundamental: el presidente del club, Mariano Mangano. Lo recuerda Carlos Pachamé: "Todos los hinchas deben recordarlo como una figura cumbre de aquel logro, junto con Osvaldo (Zubeldía) y la comisión directiva.

Mangano era un caballero, que dejaba su empresa y sus actividades personales por dedicarse al club. Un adelantado como presidente, que hizo inversiones que se tomaron como locas y hoy se disfrutan".